martes, 3 de septiembre de 2019

La temida ansiedad...

La ansiedad es una sensación más o menos incómoda, de una duración no muy larga en el tiempo, que todas las personas experimentamos en determinadas situaciones, ya sea antes de un examen, cuando vamos al dentista, etc. Cuando esa sensación es muy intensa, nos invade de modo habitual y su duración se alarga más de lo debido, decimos que es patológica, es el trastorno de ansiedad.

Los síntomas del trastorno de ansiedad suelen empezar en la etapa infantil y en la adolescencia, prolongándose hasta la edad adulta. La persona con trastorno de ansiedad suele tener dificultades para gestionar sus emociones, y procura evitar a toda costa los lugares y situaciones que causan la ansiedad.

Existen varios tipos de trastorno de ansiedad: trastorno de ansiedad generalizada, trastorno de ansiedad social (fobia social), trastorno de ansiedad por separación, fobias a determinadas cosas. Los síntomas más habituales son: nerviosismo, agitación, tensión, temblores, aceleración de la frecuencia cardíaca y respiración. La duración de los episodios puede ser variada.



Existen varios tipos de trastorno de ansiedad:

Trastorno de ansiedad generalizado: La preocupación y el nerviosismo es constante en rutinas y actividades diarias. La persona muestra preocupaciones excesivas por situaciones que no tienen tanta importancia.
Agorafobia: Se temen lugares o situaciones en las que la persona puede sentirse atrapada, agobiada. La persona con agorafobia puede sentir sufrir un ataque de pánico repentino en lugares como ascensores, habitaciones o centros comerciales.
Trastorno de pánico: Trascurre con episodios de miedo o terror muy intenso en determinadas situaciones. También acompañan síntomas somáticos como palpitaciones, temblores o aceleración de la respiración.
Fobia social: A veces confundido con la agorafobia, la fobia social no teme los espacios cerrados, teme las situaciones sociales como reuniones. Debido a sentimientos de vergüenza o inseguridad, la persona teme ser rechazada.

No se sabe con seguridad que es lo que causa un trastorno de ansiedad. Pueden ser muchísimos factores los que desencadenen este trastorno, ya sean antecedentes psicológicos o incluso enfermredades orgánicas. Como ya he dicho al empezar este post, sufrir  ansiedad en determinadas situaciones es algo normal, pero debemos diferenciar cuando nuestra ansiedad es patológica. Si sufrimos demasiadas situaciones de  ansiedad, y éstas interfieren en nuestra vida diaria, debemos acudir al médico lo antes posible.

Además de terapias conductuales y medicación, hay mucha literatura al respecto, mucha de ella no es de gran ayuda ya que nos hablan de conceptos equivocados, pero hay libros como nos enseñan a como gestionar nuestras situaciones de ansiedad, a enfocar mejor nuestra conducta,   llegando a controlar la ansiedad en muchas situaciones.

En psicología o psiquiatría no me gusta usar la palabra "curar". Pero las medicaciones de las que disponemos actualmente, y las terapias en psicología, junto con una vida sana, pueden permitirnos llevar una rutina en la que seamos nosotros quien controlemos nuestras emociones y no ellas a nosotros.

Cualquier tipo de pregunta o duda podéis dejarla en la sección de comentarios. Un saludo!


lunes, 19 de agosto de 2019

La capacidad de matar

Gracias a la tecnología las personas estamos más conectadas que nunca. La sociedad está muy al día de las cosas que pasan en el mundo. Los telediarios y redes sociales nos mantienen informados de todo. Dicha información, nos puede llegar deformada, distorsionada, de tal modo que su veracidad puede quedar en duda.. ¿Es cierto todo lo que nos cuentan? Es evidente que los medios de comunicación tiene mucho poder. Su influencia en la sociedad es más que notable, especialmente en la sociedad menos cultivada intelectualmente.

Mediante los telediarios nos llegan continuas noticias sobre violaciones, asesinatos, robos. Nos enseñan la parte más vil y cruel del ser humano. Desde nuestros orígenes, hemos tenido la capacidad de matar a nuestros semejantes  por infinidad de motivos. Podemos endurecer las penas y aplicar nuevos correctivos, pero matar es un acto instintivo muy adherido en nuestra genética que difícilmente será erradicable. La persona que tenga la necesidad de matar, matará.

Según los medios, un alto número de asesinatos son cometidos por personas con trastorno mental. Generalmente las personas con esquizofrenia y con trastorno antisocial de la personalidad son el perfil peor parado en los telediarios. Según los medios, ser esquizofrénico o psicópata dota de una capacidad extra de matar. No es del todo cierto. Debo decir que me molesta,  es más me indigna que se atribuya tanto asesinato a personas con trastorno mental,  ya que trabajo en una unidad de agudos y según mi  experiencia profesional, la información que dan los medios, atribuyendo la etiqueta de asesinos a personas con esquizofrenia o con trastorno antisocial no son ciertas. Ni los esquizofrénicos ni los psicópatas van matando a la gente así como así.


Quiero dejar claro que hay personas con esquizofrenia y psicópatas que sí han matado, por supuesto. Del mismo modo que también han matado panaderos, amas de casa, ejecutivos, enfermeras, todos ellos personas sin trastorno mental. Con esto quiero decir que el concepto de asesinato no va unido, no debe ir unido,  a que una persona tenga un trastorno mental. Puedes matar por impulsividad, por no tener moral ni respeto hacia la vida, por premeditación, pero no por el hecho de tener trastorno mental. ¿Que han habido casos de personas en las que su patología psiquiátrica se ha agudizado y han matado? Sí, pero no son esos casos habituales de los que los medios hablan, en absoluto. La necesidad de una noticia con título sensacionalista empuja a los medios a falsear datos y noticias, engañando al espectador y generando en él un miedo hacia la salud mental totalmente innecesario.

 Si realmente las personas con trastorno mental tienen rasgos de tanta tentativa asesina, ¿por qué los pacientes que yo recibo en la unidad de psiquiatría, todos en un proceso agudo de su patología, no han matado nunca a nadie? Cabe destacar que tenemos una base de datos de su biografía y conocemos su pasado en lo posible. No mata una patología, mata la persona, su ética, su moral, y su intencionalidad.

Si queréis comentar algo sobre el tema. Vuestra opinión será bienvenida aquí en el post. Un saludo.

miércoles, 14 de agosto de 2019

¿Tienen cura las enfermedades mentales?

Muy buenas, lectores, quisiera agradeceros el buen recibimiento que habéis dado al blog en sus primeras dos semanas de vida. Doy por hecho, por los comentarios que recibo y por las llamadas al consultorio telefónico, que me leéis personas con y sin trastorno mental, lo cual agradezco y valoro mucho. En los temas de los que os hablo, intento usar un lenguaje sin tecnicismos para llegar a todo tipo de lectores. ¡Seguiré en esta misma dinámica para que sigáis leyéndome!

Esta mañana, hablando con un paciente, me resultó curioso hacerle la entrevista ya que, por su modo de explicarse, creía que "iba a curarse" de su trastorno mental. Teniendo en cuenta que no es el primer  paciente que hace alusión a su futura cura, me he animado a abordar este tema: La cura de una enfermedad mental.

Existen muchos tipos de enfermedad mental, en las que esos tipos tienen subtipos, y esos subtipos siguen teniendo más subtipos, como los trastornos de personalidad. Conocemos muchos tipos de enfermedades mentales, desgraciadamente la mayoría no tienen cura, hoy por hoy solo tiene la cura la depresión y la psicosis tóxica. Cuando hablamos de cura en psiquiatría y psicología, la palabra cura presenta muchos matices.

Pongamos de ejemplo los trastornos psicóticos, las esquizofrenias. La esquizofrenia es una enfermedad mental crónica que presenta alteraciones perceptivas y sensoriales, manifestando una sintomatología que, con un tratamiento farmacológico adecuado y vida estable, proporciona hoy por hoy al paciente una buena calidad de vida, retrasando un posible brote durante años. No debemos confundir esta calidad de vida con estar curado. Luego tenemos el caso de una psicosis tóxica, con sintomatología parecida, siendo habitual su aparición  en las salidas nocturnas de los más jóvenes. La psicosis tóxica es consecuencia de la ingesta de tóxicos previa, ya sea cocaína, anfetaminas, cannabis, etc. Ciertas personas son más hipersensibles que otras a las intoxicaciones por drogas. Esta hipersensibilidad desarrolla un cuadro psicótico que, con atención médica, si tiene cura, ya que su manifestación ha sido la toma de un tóxico y no una carga genética como puede ser una esquizofrenia paranoide.

Los trastornos de personalidad, catalogados como enfermedad mental en los manuales de psiquiatría, siguen suscitando debate sobre si personas con ciertos tipos de trastorno de personalidad son realmente enfermos mentales o no lo son. En mi opinión personal, algunas de esas personas con  TP no son enfermos mentales. Una persona diagnosticada de trastorno límite de personalidad no es un enfermo mental. En muchas ocasiones, el diagnóstico médico  que nos ponen al acudir a urgencias o a una consulta médica, es lo que nos tilda de enfermo mental. Conozco a gente, en mi entorno, que jamás ha acudido al médico por ningún tema de salud mental y presenta los mismo rasgos que presentan ciertos pacientes con si están diagnosticados. Si tuviésemos que pasar toda la población por una evaluación mental, ¿cuántos quedaríamos exentos de una etiqueta diagnóstica?


De la depresión, sí, se sale. El paciente no suele ver el final del túnel, puede durar años la lucha, pero es una enfermedad totalmente curable. En ocasiones, los rasgos de personalidad de muchas personas ya son de tendencia depresiva. Nos referimos a esa persona negativa, baja de ánimos, que ve el vaso medio vacío y no medio lleno. Hay personas, que son su carácter negativo, piden a gritos ser devorados por cualquier enfermerdad. Los profesionales de salud mental disponemos de terapias y de farmacología para vencer al trastorno depresivo. A veces, es el mismo paciente el que ayuda a que la depresión se cronifique. 

Resumiendo, las enfermedades mentales, hoy por hoy, no tienen cura. El componente génetico es determinante en muchos casos, tenemos mucho que aprender y estudiar sobre ello. Por otra parte, el entorno social de muchas personas tampoco contribuyen a la terapia, no se pueden aislar a las personas con trastorno mental de ciertos estresores. Solo ciertos trastornos provocados por tóxicos son curables ya que, desintoxicando al individuo, desaparecen la sintomatología y no suelen reaparecer si no se vuelve a consumir. Si tenéis alguna duda,comentario o cosa que queráis comentar podéis hacerlo en la sección de comentarios de este blog. Un saludo.

sábado, 10 de agosto de 2019

¿Por qué las personas enloquecen?

Desde hace siglos, los médicos han tratado de averiguar el funcionamiento del cerebro humano y porqué motivo llegaba a enfermar. Los métodos de estudio estaban más cerca de ser una tortura medieval que de terapias psiquiátricas. Dada la complejidad de su funcionamiento y las limitaciones terapeúticas de épocas anteriores,  el cerebro humano siempre ha sido un enigma para la comunidad científica.

Hoy por hoy, continuamos estudiando las complejidades de nuestra mente. Disponemos de más recursos que nuestros colegas del pasado: resonancias mágnéticas que nos proporcionan imágenes de alta resolución, bases de datos más amplias y, una amplia farmacología que antes no existía, con la que controlamos los síntomas de un modo más eficaz. Aún con el paso del tiempo, la triste realidad es que poco hemos avanzado en el conocimiento del cerebro humano. La psiquiatría y la psicología siguen sabiendo muy poco acerca del funcionamiento del cerebro humano y del proceso fisiopatológico de sus enfermedades.


La comunidad científica se plantea el siguiente dilema: ¿enfermamos más por un componente genético, o por un componente social?

Resulta imposible ignorar los datos, un amplio número de pacientes con trastorno mental tiene como antecedentes a familiares que ya tenían alguna psicopatología. Con lo cual, es evidente que el componente genético es importante. Así que, si has tenido un familiar con enfermedad mental, tus posibilidades de tener una enfermedad mental aumentan. Cuando una enfermedad se manifiesta por primera vez lo llamamos "el primer brote". El detonante de un primer brote puede ser un consumo de tóxicos, una situación de estrés, o puede que jamás debutemos como enfermo mental pese a tener un familiar diagnosticado. 

El componente social es un factor importante también. Ya en la infancia, un entorno familiar estable es vital para un desarrollo psicosocial normal. Un niño o adolescente en un ambiente no adecuado,  aumenta la posibilidad de desarrollar alteraciones de conducta o trastornos  en el futuro. Pasan los años y una vez llegamos a la edad adulta, no todos tenemos las mismas capacidades para autogestionar nuestras emociones, con lo cual, ciertas personas están sometidas a situaciones que fomentan numerosas psicopatologías. Los ritmos de vida tan rápidos, la excesiva competencia en la sociedad y la autoexigencia son detonantes que pueden fomentar trastornos.

Dada la situación,  ¿por qué hay personas que, sin antecentes familiares de importancia, y con una biografía estable, enferman de todos modos? No se puede saber con exactitud el motivo. Hay personas que han llevado una vida emocionalmente estable  y acaban desarrollando alguna psicopatología. Sin embargo, otras personas han pasado por situaciones traumáticas, y consiguen adaptarse y no desarrollan ninguna alteración de interés. Son habituales los casos en los que dos hermanos criados en un mismo ambiente uno acaba siendo el "hijo ejemplar" y el otro la "oveja negra. Misma genética y mismas condiciones sociales. ¿Qué ha pasado?


Esto es todo lectores, si el post ha sido de vuestro agrado y os apetece dejar comentario en el blog, estaré encantado de contestarlo. Un saludo.





martes, 6 de agosto de 2019

Contener(atar) a pacientes con trastorno mental

Una vez más, y no será la última, vuelvo a resaltar el daño que los medios han hecho contra las personas con trastorno mental. Películas, noticias, no son pocos los que escaparían a mi quema personal. En mis entradas anteriores he escrito sobre la estigmatización y los mitos queque la sociedad y los mitos que se ciernen sobre muchas personas. En este post, quiero hablar de un hecho verídico, no es un mito, ,es una realidad, son las contenciones físicas en pacientes ingresados. Este tema es un tema delicado, por ello me apetece escribir sobre él.

¿Cual es la política actual de la salud mental respecto a esta práctica?
Quiero dejar claro que a los profesionales de salud mental no nos gusta tener que llegar a este procedimiento. Esta práctica siempre comporta riesgos de daño, tanto para el paciente como para nosotros. La sensación de estar atado a una cama no es nada agradable, y más aún si se van prolongando los días. El objetivo del sistema sanitario de  hoy en día es ir eliminando esta práctica. Disponemos de mejores recursos que hace años atrás,prueba de ello es que  los pacientes no reingresan tanto y cuando lo hacen, tenemos  personal más concienciado para intentar evitar esta práctica,, cabe mencionar que disponemos de un abanico de farmacología más amplio que años atrás y eso también ayuda. Hoy por hoy, no podemos los profesionales no podemos garantizar estadísticas de "contención 0", pero desde luego, vamos por el buen camino para evitarlas casi por completo.

¿Cuando se debe contener a un paciente en una unidad de psiquiatría?
Pongámonos en escena: Tenemos a un paciente que por algún motivo está en una situación de agitación, una pelea familiar por teléfono, ganas de irse de alta cuando no es posible, dicha  situación comporta un riesgo de ansiedad, hasta el punto de de autolesión o de heteroagresividad hacia otro usuario de la unidad, incluso percibimos un riesgo de agresividad contra personal sanitario.  La contención verbal por parte de personal sanitario, que previamente siempre se practica  no ha sido efectiva. Dicho caso clínico sería el habitual para llevar a cabo un protocolo de contención mecánica.


¿Existe una técnica o plan específico para reducir a un paciente agitado sin hacerle daño?
Algunos centros hospitalarios, no todos, imparten cursos sobre como reducir o contener físicamente a una persona. Personalmente, creo que deberían ser obligatorios en todos los centros. Existe personal especializado en estas situaciones, y el personal sanitario de salud mental debería estar formado para estos casos. Las situaciones de contención mecánica siempre son arriesgadas tanto para el paciente como para el personal sanitario. Básicamente, la técnica usada en las unidades de psiquiatría suele ser sumar el máximo número de personas y reducir, por superioridad numérica, a una sola persona. Suele ser el personal de enfermería, no el médico, quien se encarga de esta labor (sobre esto hablaremos en otro post).

Tenemos al paciente contenido en su cama, y ahora, ¿qué?
Toda contención mecánica consta, o debería, de  un seguimiento específico por parte de enfermería. Dicho protocolo, debe ser informado a los juzgados pertinentes por parte del médico de guardia, si era ingreso voluntario, pasa a ser un ingreso involuntario. La contención en cama conlleva una dosis de ansiedad extra para el paciente, y debe recibir un ajuste de medicación más que adecuado para ayudar, aliviar y calmar la ansiedad del paciente. La duración de una contención mecánica puede variar desde unas horas hasta unos días. Hay casos muy puntuales de sobrepasar la semana de duración. La evolución del paciente dictará el tiempo de contención mecánica.



Si tenéis alguna duda sobre este tema, sugerencia, comentario u opinión, estaré encantado de atenderos en los comentarios. Un saludo!







domingo, 4 de agosto de 2019

Situaciones de urgencia en salud mental

En este post quiero hablar de una situación habitual en psiquiatría: La descompensación de una enfermedad mental. Al lector, sea usuario de salud mental o no, le puede resultar muy útil este post: ¿Cómo debemos actuar cuando un conocido, familiar o amigo nuestro se desestabiliza psiquiátricamente, y necesita ayuda médica?  Una vez llegada a esta situación, debemos entender que hablamos con una persona con enfermedad crónica que está en un proceso agudo y necesita compensarse para recuperar su bienestar psíquico, físico y social.

Un buen insight del paciente.
Una de las bases principales en salud mental, es que el paciente sea plenamente consciente de que tiene un trastorno mental. Las patologías psiquiátricas son en la mayoría de casos, crónicas. Dichas patologías pueden descompensarse por varios motivos, son los llamados procesos agudos. Una persona que es consciente de su enfermedad tendrá un mejor manejo de ese proceso agudo, ayudando a su compensación y colaborando en un ingreso si es necesario.

El entorno social adecuado.
Un buen insight es importante, pero también lo es una estructura social estable. Un ambiente familiar, con discusiones y situaciones de estrés, afecta emocionalmente a cualquier persona. Por otra parte, ciertas amistades influyen negativamente en ocasiones, fomentando el consumo de tóxicos. Está demostrado que una estructura social inestable aumenta la cantidad de ingresos hospitalarios.

Estilo de vida y adherencia al tratamiento.
Un estilo de vida sano, activo y dinámico, junto con una buena adherencia al tratamiento, proporciona la estabilidad que un paciente con trastorno mental necesita. Los efectos secundarios de algunas medicaciones o la sensación de bienestar, suelen ser los motivos principales del abandonos del tratamiento. Seguidamente, se reagudiza su enfermedad base, y luego, la inminente necesidad de ingreso en unidad de agudos.


La salud mental no es una ciencia exacta. Aún siguiendo los puntos citados en este post, no podemos garantizar que no haya una descompensación de la patología, pero si reducimos sustancialmente las posibilidades. El objetivo de los profesionales de la salud mental debe ser proporcionar las herramientas necesarias al paciente para que lleve una vida normal, evitando recaídas, y siguiendo dichas pautas, aumentamos mucho esa posibilidad.

Cuando el paciente ya ha llegado a urgencias de psiquiatría.
Existen ingresos programados a nivel ambulatorio en los que el paciente, de modo voluntario, ingresa en una unidad de agudos para estabilizar su patología.  La opción más habitual es acudir a urgencias. Cuando el paciente agudo ha llegado a urgencias de psiquiatría de un centro hospitalario, suele tener la idea de que su problema se va a solucionar en el servicio de urgencias. Los más concienciados saben que pueden ingresar en planta, y asumen esa opción. Es labor del psiquiatra de urgencias hacer una buena valoración de ingreso.

Si el paciente requiere un ingreso en planta (unidad de agudos) el objetivo es intentar que el paciente ingrese por su propia voluntad (ingreso voluntario), ya que si el paciente no entra en razón, será un ingreso involuntario y puede requerir una contención física al paciente, usando la fuerza si es necesario(ya explicaremos este tema en mi próximo post).

Los ingresos involuntarios son quizá la parte más desagradable en psiquiatría, ya que es lo más parecido a lo que nos muestran en la televisión, lamentablemente, son necesarios en muchas ocasiones.
Una vez en planta, hay una normativa, más o menos estricta, que el paciente deberá de seguir, y en un tiempo aproximado de 1 mes (según la evolución del paciente) éste volverá a casa con un tratamiento y una posible derivación a algún recurso ambulatorio para hacer un seguimiento.

Espero que este post haya sido de vuestro agrado, tanto si eres paciente como si no lo eres, puedes dejar un comentario sobre dudas, opiniones, etc.


sábado, 3 de agosto de 2019

Los mitos de la salud mental

Existen multitud de mitos en el ámbito de la salud mental. El desconocimiento nos hace generar una idea distorsionada de determinadas cosas. Voy a despejar algunos de esos mitos ya que, considero que la televisión hace mucho daño respecto a muchos temas, los cuales abordaremos hoy.

Las camisas de fuerza.
Resulta algo habitual ver escenas de películas en las que un peligroso paciente con algún trastorno mental está privado de su libertad de movimientos al llevar una camisa de fuerza. He preguntado a compañeros míos, a los más mayores, y nunca han visto una camisa de fuerza. Es cierto que, hace mucho tiempo, se hicieron auténticas barbaridades con enfermos mentales, pero desde nuestros abuelos y padres hasta ahora, no se conoce de la existencia de esta prenda. Existen otros métodos de contención física sí, ya hablaremos de ellos más adelante, pero si véis una camisa de fuerza solo va a ser en películas, es será una auténtica farsa.


La mayoría de asesinos tienen trastorno mental.
Vemos las noticias y vemos como un piloto de avión estrella un avión, se le atribuye una depresión. Un individuo mata a su vecino, era un esquizofrénico. ¡Cuanto daño han hecho los medios atribuyendo la etiqueta de asesinos a personas con trastorno mental! . Entiendo que los medios deben dar un toque sensacionalista, un toque atractivo a sus noticias, pero no, discrepo, las personas que matan o hacen daño no tienen porque tener un trasstorno mental. No existen datos ni estudios que atribuyan a personas esquizofrénicas la etiqueta de asesinos respecto a los que no tienen trastorno mental. La inmensa mayoría de pacientes que ingresan en el hospital no han asesinado a nadie. La persona que mata es simplemente porque decide hacerlo, es un tema moral, ético, incluso pasional, pero no de enfermedad.

¿Hay más fuera que dentro?
Pregunta típica y tópica que me habrán hecho infinitas veces ya. Partamos de la base que todos los pacientes que ingresan en una unidad psiquiátrica vienen de "fuera", con lo cual, es razonable pensar que hay más fuera que dentro, obvio. Los pacientes que ingresan en un centro o unidad psiquiátrica acaban siendo "etiquetados" con una enfermedad, pero hay numerosas personas que aún no han sido etiquetadas con ninguna patología mental en nuestro entorno, ya que por los motivos que sean, no se han agudizado lo suficiente como para requerir una visita o ingreso.

¿Podemos ser ingresados en contra de nuestra voluntad?
Existen pacientes con trastorno mental que van a urgencias pensando que su problema se les va a solucionar con una valoración rápida. En muchos casos, el problema si que se soluciona en una visita sin necesidad de ingreso en planta, pero en otras, el médico considera que hay hospitalizar y eso, genera una situación violenta y frustante para el paciente  ya que ingresar en planta no entraba en sus planes. Actualmente en psiquiatría, el médico tiene esa potestad si lo cree oportuno, ya que, en ocasiones, el paciente no tiene la objetividad de valorar que es lo mejor para él. Son momentos más desagradables, ya que a veces es necesario usar la fuerza física en para el ingreso en planta.


La Terapia Electro Compulsiva (TEC)
De nuevo la televisión nos distorsiona la realidad, hemos visto en numerosas ocasiones escenas en las que se someten a pacientes a las conocidas coloquialmente como "las corrientes". Desde hace tiempo, los TECs se realizan con anestesia, en presencia de un equipo multidisciplinar en el momento del tratamiento, y el paciente no sufre. He estado presencialmente en el tratamiento y puedo confirmarlo. En las escenas de las películas es habitual ver como se realiza el tratamiento sin anestesia, a pelo, provocando un sufrimiento muy llamativo para el espectador. Es una terapia controlada y pese a que se desconoce su mecanismo de acción, es favorable en según que pacientes, mejorando su estado mental cuando la medicación no hace efecto.

Personalidad múltiple.
Hace unos años estrenaron la película "Múltiple", dicha cinta, narraba la vida de un psicópata con muchísimas personalidades distintas. Llevo 20 años en salud mental y solo recuerdo un caso en el que, un equipo médico, considera la posibilidad de que un paciente tuviese doble personalidad. Los casos de doble personalidad o personalidad múltiple tienen muy poca literatura científica.


Espero haber despejado algunas de vuestras dudas lectores, cualquier duda, comentario u opinión es bienvenida aquí abajo, en el apartado de comentarios.