sábado, 10 de agosto de 2019

¿Por qué las personas enloquecen?

Desde hace siglos, los médicos han tratado de averiguar el funcionamiento del cerebro humano y porqué motivo llegaba a enfermar. Los métodos de estudio estaban más cerca de ser una tortura medieval que de terapias psiquiátricas. Dada la complejidad de su funcionamiento y las limitaciones terapeúticas de épocas anteriores,  el cerebro humano siempre ha sido un enigma para la comunidad científica.

Hoy por hoy, continuamos estudiando las complejidades de nuestra mente. Disponemos de más recursos que nuestros colegas del pasado: resonancias mágnéticas que nos proporcionan imágenes de alta resolución, bases de datos más amplias y, una amplia farmacología que antes no existía, con la que controlamos los síntomas de un modo más eficaz. Aún con el paso del tiempo, la triste realidad es que poco hemos avanzado en el conocimiento del cerebro humano. La psiquiatría y la psicología siguen sabiendo muy poco acerca del funcionamiento del cerebro humano y del proceso fisiopatológico de sus enfermedades.


La comunidad científica se plantea el siguiente dilema: ¿enfermamos más por un componente genético, o por un componente social?

Resulta imposible ignorar los datos, un amplio número de pacientes con trastorno mental tiene como antecedentes a familiares que ya tenían alguna psicopatología. Con lo cual, es evidente que el componente genético es importante. Así que, si has tenido un familiar con enfermedad mental, tus posibilidades de tener una enfermedad mental aumentan. Cuando una enfermedad se manifiesta por primera vez lo llamamos "el primer brote". El detonante de un primer brote puede ser un consumo de tóxicos, una situación de estrés, o puede que jamás debutemos como enfermo mental pese a tener un familiar diagnosticado. 

El componente social es un factor importante también. Ya en la infancia, un entorno familiar estable es vital para un desarrollo psicosocial normal. Un niño o adolescente en un ambiente no adecuado,  aumenta la posibilidad de desarrollar alteraciones de conducta o trastornos  en el futuro. Pasan los años y una vez llegamos a la edad adulta, no todos tenemos las mismas capacidades para autogestionar nuestras emociones, con lo cual, ciertas personas están sometidas a situaciones que fomentan numerosas psicopatologías. Los ritmos de vida tan rápidos, la excesiva competencia en la sociedad y la autoexigencia son detonantes que pueden fomentar trastornos.

Dada la situación,  ¿por qué hay personas que, sin antecentes familiares de importancia, y con una biografía estable, enferman de todos modos? No se puede saber con exactitud el motivo. Hay personas que han llevado una vida emocionalmente estable  y acaban desarrollando alguna psicopatología. Sin embargo, otras personas han pasado por situaciones traumáticas, y consiguen adaptarse y no desarrollan ninguna alteración de interés. Son habituales los casos en los que dos hermanos criados en un mismo ambiente uno acaba siendo el "hijo ejemplar" y el otro la "oveja negra. Misma genética y mismas condiciones sociales. ¿Qué ha pasado?


Esto es todo lectores, si el post ha sido de vuestro agrado y os apetece dejar comentario en el blog, estaré encantado de contestarlo. Un saludo.





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