martes, 3 de septiembre de 2019

La temida ansiedad...

La ansiedad es una sensación más o menos incómoda, de una duración no muy larga en el tiempo, que todas las personas experimentamos en determinadas situaciones, ya sea antes de un examen, cuando vamos al dentista, etc. Cuando esa sensación es muy intensa, nos invade de modo habitual y su duración se alarga más de lo debido, decimos que es patológica, es el trastorno de ansiedad.

Los síntomas del trastorno de ansiedad suelen empezar en la etapa infantil y en la adolescencia, prolongándose hasta la edad adulta. La persona con trastorno de ansiedad suele tener dificultades para gestionar sus emociones, y procura evitar a toda costa los lugares y situaciones que causan la ansiedad.

Existen varios tipos de trastorno de ansiedad: trastorno de ansiedad generalizada, trastorno de ansiedad social (fobia social), trastorno de ansiedad por separación, fobias a determinadas cosas. Los síntomas más habituales son: nerviosismo, agitación, tensión, temblores, aceleración de la frecuencia cardíaca y respiración. La duración de los episodios puede ser variada.



Existen varios tipos de trastorno de ansiedad:

Trastorno de ansiedad generalizado: La preocupación y el nerviosismo es constante en rutinas y actividades diarias. La persona muestra preocupaciones excesivas por situaciones que no tienen tanta importancia.
Agorafobia: Se temen lugares o situaciones en las que la persona puede sentirse atrapada, agobiada. La persona con agorafobia puede sentir sufrir un ataque de pánico repentino en lugares como ascensores, habitaciones o centros comerciales.
Trastorno de pánico: Trascurre con episodios de miedo o terror muy intenso en determinadas situaciones. También acompañan síntomas somáticos como palpitaciones, temblores o aceleración de la respiración.
Fobia social: A veces confundido con la agorafobia, la fobia social no teme los espacios cerrados, teme las situaciones sociales como reuniones. Debido a sentimientos de vergüenza o inseguridad, la persona teme ser rechazada.

No se sabe con seguridad que es lo que causa un trastorno de ansiedad. Pueden ser muchísimos factores los que desencadenen este trastorno, ya sean antecedentes psicológicos o incluso enfermredades orgánicas. Como ya he dicho al empezar este post, sufrir  ansiedad en determinadas situaciones es algo normal, pero debemos diferenciar cuando nuestra ansiedad es patológica. Si sufrimos demasiadas situaciones de  ansiedad, y éstas interfieren en nuestra vida diaria, debemos acudir al médico lo antes posible.

Además de terapias conductuales y medicación, hay mucha literatura al respecto, mucha de ella no es de gran ayuda ya que nos hablan de conceptos equivocados, pero hay libros como nos enseñan a como gestionar nuestras situaciones de ansiedad, a enfocar mejor nuestra conducta,   llegando a controlar la ansiedad en muchas situaciones.

En psicología o psiquiatría no me gusta usar la palabra "curar". Pero las medicaciones de las que disponemos actualmente, y las terapias en psicología, junto con una vida sana, pueden permitirnos llevar una rutina en la que seamos nosotros quien controlemos nuestras emociones y no ellas a nosotros.

Cualquier tipo de pregunta o duda podéis dejarla en la sección de comentarios. Un saludo!